PROYECTO DE MANGLE
Según cifras de la Semarnat, México ha perdido ya el 65% de sus manglares, quedando solamente 650,000 hectáreas, y cada día perdemos una extensión equivalente a 63 campos de futbol.
Los bosques de mangle son ecosistemas que albergan una gran diversidad de especies animales –marinas, terrestres y aéreas-, y que nos ofrecen servicios ambientales y económicos valiosos e inigualables tanto para quienes vivimos cerca de ellos como para toda la población en general.
De la gran diversidad biológica de México, sólo los manglares pueden vivir en suelos inundados y en condiciones cambiantes de salinidad. Pueden eliminar el exceso de sal, respirar en zonas pobres de oxígeno y producir semillas que germinan antes de caer del árbol, aumentando así sus posibilidades de supervivencia. Los bosques de mangle crecen por ello en los límites entre la tierra y el mar, lo que los convierte en una barrera natural única que nos protege de los embates de tormentas y huracanes. Su importancia ambiental se debe a que son zonas de refugio, alimentación y reproducción de diversas especies, algunas de gran valor comercial como el camarón, además de que constituyen biofiltros que mantienen la salud de nuestros mares y arrecifes. También se debe a su conectividad con otros ecosistemas igualmente importantes, como los arrecifes y las selvas, de tal forma que cualquier cosa que les afecte tiene repercusiones mucho más allá de sus límites.
Sin embargo, las condiciones que los manglares requieren para vivir sólo se encuentran en una pequeña franja de la costa, y una vez que los hemos destruido es muy difícil restablecerlos.
Por ello, Flora, Fauna y Cultura de México, a través del Vivero Forestal Riviera Maya, comenzó en el 2007 un proyecto de producción de 3 especies de mangle, y en el 2008, en conjunto con instancias gubernamentales como la CONANP y la CONAFOR, empresas de la región como Parque Xcaret, centros de investigación como el CINVESTAV-Unidad Mérida, y otras organizaciones civiles de la región, realizó la exitosa reforestación de dos polígonos del Área Natural Protegida Manglares de Nichupté, en la Laguna Nichupté, Cancún, Quintana Roo.
Reforestación de Manglares en la Laguna de Nichupté
Uno de los ecosistemas más afectados por el desbordado desarrollo de infraestructura hotelera y habitacional en todo el estado de Quintana Roo es el manglar. Ello, a pesar de que es uno de los ecosistemas que brindan mayores beneficios ambientales al hombre. Debido a ello, Flora, Fauna y Cultura de México ha producido desde el año 2007, en su Vivero Forestal Riviera Maya, más de 60,000 plantas de mangle de las tres especies fundamentales: rojo, blanco y negro. En el verano de 2008, en coordinación con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) y la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), el Parque Xcaret y el Parque Xplor, y con el apoyo del CINVESTAV-Unidad Mérida, Amigos de Sian Ka’an, el H. Ayuntamiento de Benito Juárez, y empresas como Captain’s Cove, Aquaworld, Royal Resorts, PLANTAMEX, Hotel Mayan Palace, Hotel Dorado Royal y voluntarios de la sociedad civil, FFCM encabezó la primera jornada de reforestación de manglares del Área Natural Protegida Manglares de Nichupté, en la Laguna de Nichupté, Cancún, como parte de la Jornada Nacional de Reforestación “Planta un árbol y sé parte de la Historia” convocada por el Presidente Felipe Calderón a nivel nacional.
En tres jornadas de reforestación, durante el 2008 se logró el establecimiento de alrededor de 27,000 plantas de mangle rojo Rhizophora mangle en los Polígonos 9 y 1 del ANP Manglares de Nichupté.
De acuerdo con los monitoreos realizados a las áreas reforestadas, se estima un 80% de sobrevivencia de las plantas, lo que significa más de 21,000 plantas nuevas en Nichupté.








